sábado, 9 de agosto de 2014

¿D&D te pudre el cerebro?


 No.

Pero me explico. Es un mito bastante extendido entre nuestra afición que cierto tipo de juegos hacen que aquellos que los juegan entren en una rutina que hace que se conviertan en jugadores menos proactivos y más reactivos (en un momento defino los términos), de modo que quedan menos capacitados para jugar a otro tipo de juegos. Normalmente en el primer tipo entran juegos de temática medieval, reglamentos complejos y/o comerciales, mientras que en el segundo entran juegos con sistemas más recientes que intentan reducir la importancia de la labor del director.

Y como prometí, defino a un jugador proactivo. Aunque más bien es un continuum. Un jugador más proactivo será aquel que dedica más esfuerzo al juego con una menor cantidad menor de estímulo por parte del director o el sistema. Es decir, un jugador que se implica, hace preguntas, describe con profusión lo que hace, toma notas... Mientras que los jugadores reactivos está en el extremo contrario. Como digo, es un continuum.

Y, en mi experiencia, este continuum describe una curva de gauss.

Los jugadores de RyF ya saben de lo que hablo.

Esto quiere decir que los jugadores muy proactivos que da gusto tener en la mesa son más infrecuentes cuanto más se implican, igual que los más reactivos son menos comunes cuantas más patadas hay que darles para que se impliquen. Pero los extremos no nos interesan, nos interesa el centro.

Donde están los más frecuentes, los jugadores que ni fu ni fa, que se presentan y quieren pasárselo bien, no hacer un máster en juegos de rol. Por eso le ponen el empeño necesario para divertirse y generalmente se limitan a los que les ponen por delante.

Vamos, en pocas palabras: la mayoría de jugadores de rol no son más proactivos de lo necesario.

 Y por otra parte tenemos un dato que resulta difícil de discutir: la mayoría de los jugadores de rol se han introducido en el hobby mediante uno de los juegos que antes describíamos como "de temática medieval, reglamentos complejos y/o comerciales".

¿Veis por dónde voy? El mito de que Dragones y Mazmorras (entre otros) crea jugadores menos proactivos es un fallo lógico, confunden la correlación con la causalidad. Ven que la gente que solo juega a los juegos antedichos son poco proactivos y deducen que se debe a la acción de esos juegos.

Lo que ocurre es que la mayoría de jugadores, como ya de principio no son excesivamente proactivos, no suelen probar otras cosas o no les interesan tanto juegos que ponen más énfasis en los jugadores.

Pero por supuesto esta confusión es un arma arrojadiza privilegiada para emplear contra juegos y formas de jugar que no nos gustan y así poner en un pedestal los que sí.

Gracias por leerme. Valmar Cerernor!

2 comentarios:

  1. Que raro que no se haya liado la de Dios por este post, porque mira que tienes razón.

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  2. Naaaa, este ha hecho como el gobierno, lo escribe en agosto y así no se entera ni dios...

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Una limosna para la cruzada:

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